Convocatoria proyectos prevenir la violencia contra las mujeres en el contexto de la COVID-19. 2020.

La convocatoria invita a las organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la primera línea de respuesta de emergencia y de recuperación de la COVID-19 a que presenten sus propuestas para hacer frente y responder al creciente número de informes sobre el aumento de la violencia contra las mujeres y las niñas en el contexto de la pandemia actual. La ONU invertirá al menos 11 millones de dólares de los Estados Unidos a través de esta convocatoria, como parte de las iniciativas de todo el sistema de las Naciones Unidas encaminadas a apoyar a las organizaciones de la sociedad civil —en particular a las organizaciones de mujeres— en sus actuales medidas de respuesta y recuperación específicas frente a la COVID-19.

En esta convocatoria de propuestas, la ONU dará prioridad a las solicitudes de las organizaciones de defensa de los derechos de la mujer, organizaciones dirigidas por mujeres y pequeñas organizaciones de mujeres, en reconocimiento de que son la fuerza motriz de la agenda para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas, y de que están al frente de la asistencia a las mujeres y niñas en situación de riesgo y a las supervivientes en el ámbito de las comunidades.

La financiación se centrará en las respuestas y la prevención de la violencia contra las mujeres y tendrá en cuenta la marginación intersectorial de la mujer en el contexto de la pandemia de COVID-19, a tenor del mayor riesgo de violencia que afecta a algunos colectivos, como las mujeres indígenas, las mujeres con discapacidad, las mujeres de edad, las trabajadoras domésticas y las mujeres sin acceso a la tecnología.

Necesidades específicas identificadas de los proyectos prevenir la violencia contra las mujeres en el contexto de la COVID-19.

En la presente convocatoria de propuestas, invitamos a que se presenten solicitudes que aborden algunas de las necesidades específicas identificadas en nuestro análisis de la eliminación de la violencia contra la mujer en el contexto de la COVID-19, en consonancia con las áreas prioritarias de la ONU para 2015-2020:

  • Adaptación de la prestación de servicios de eliminación de la violencia contra las mujeres para satisfacer el creciente número o los diversos tipos de demanda y las nuevas formas de violencia.

(por ejemplo, trasladar los servicios a plataformas en línea, ofrecer asesoramiento telefónico o adaptar la prestación de servicios para mitigar los riesgos de violencia contra las mujeres y niñas y de transmisión de la COVID-19, ayudar a los beneficiarios a acceder a los servicios sin necesidad de que tengan que hacer desplazamientos largos en transporte público, etc.).

  • Ampliación de las capacidades de los refugios y de las líneas telefónicas de asistencia y refuerzo de las comunicaciones mediante una mayor disponibilidad de líneas telefónicas asistenciales para casos de violencia de género y otros mecanismos de apoyo;

estudio de la forma en que la tecnología puede ayudar a quienes se encuentran en situaciones de confinamiento a acceder a los servicios, teniendo en cuenta las cuestiones de accesibilidad, confidencialidad y privacidad que esa tecnología suscita Desarrollo, implementación y seguimiento de protocolos de denuncia, atención y acompañamiento para mujeres víctimas de violencias tanto en la esfera pública como en sus casas.

  • Proporcionar o garantizar la disponibilidad y accesibilidad de asistencia jurídica, protección judicial y otros servicios esenciales de naturaleza policial y judicial para las mujeres expuestas a la violencia durante la pandemia de COVID-19,

incluso por medios electrónicos u otros medios telemáticos, y la posible capacitación conexa para la gestión virtual de los casos de violencia de género, dirigida a abogados, fiscales y jueces.

  • Adaptación de los programas de prevención de la violencia contra las mujeres o desarrollo de una programación nueva o mejorada para integrar las medidas de mitigación de riesgos de COVID-19.

Esto podría consistir en programas de cambio de comportamiento social, por ejemplo, campañas en medios de comunicación, radio o treatro móvil o virtual como parte de una intervención más amplia que se centre en el cambio de las normas sociales y las masculinidades positivas, programas que combinen el empoderamiento económico de las mujeres y la programación transformativa con perspectiva de género para mujeres y hombres, etc.

  • Desarrollo de programas de prevención de la violencia contra las mujeres con el objeto de ampliar, adaptar y replicar los métodos probados, que garanticen un enfoque de apoyo a las supervivientes y estén adaptados al contexto de la COVID-19.

Entre otras propuestas podría figurar el ensayo de estrategias de prevención basadas en enfoques virtuales o mixtos(por ejemplo, integrar la asistencia a las supervivientes virtual en la programación, que también podría incluir el trabajo en grupo cara a cara), la utilización de lugares físicos esenciales como puntos de entrada (por ejemplo, escuelas, bancos de alimentos) o la búsqueda de fórmulas para abordar determinados factores de riesgo (por ejemplo, la potenciación de formas sanas de hacer frente a la situación, vinculando a las personas que lo necesiten con la orientación y los servicios pertinentes).

  • Adaptación de programas o elaboración de nuevas intervenciones para llegar a los que se han quedado más atrás en la pandemia y mitigar el riesgo de COVID-19

y de violencia contra las mujeres y las niñas pertenecientes a colectivos marginados, como las mujeres y niñas con discapacidad o las mujeres que se identifican a ellas mismas como trabajadoras sexuales.

  • Recopilación ética y segura de datos, vigilancia de la violencia contra las mujeres y las niñas y generación de conocimientos basados en la práctica profesional sobre los efectos de la COVID-19

sobre la violencia contra las mujeres y el uso de estos datos para promover la difusión de casos de supervivientes e informar la respuesta local y nacional frente a la COVID-19 y la violencia contra las mujeres. Esto puede consistir en la elaboración de protocolos de seguridad y códigos deontológicos, actividades de capacitación, apoyo o herramientas que tengan en cuenta los riesgos de seguridad, privacidad y confidencialidad de las mujeres y las niñas al recopilar los datos, especialmente en condiciones de confinamiento.

  • Apoyo económico y programas de empoderamiento para mitigar las vulnerabilidades exacerbadas por la COVID-19

o para apoyar a las supervivientes que escapan de la violencia (por ejemplo, intervenciones dirigidas a impedir la venta de bienes o recursos que son propiedad de mujeres o a mitigar los efectos de la crisis económica en los medios de subsistencia, sin los cuales las mujeres pueden verse obligadas a vivir situaciones que entrañen un riesgo de violencia contra ellas).

  • Intervenciones de promoción, creación de capacidad e intercambio de conocimientos para asegurar que las organizaciones de la sociedad civil,

especialmente las organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres y las que representan a los colectivos más marginados, desempeñan una función destacada y participan plenamente en las respuestas locales y nacionales a la COVID-19 de manera que se apoye y sostenga el movimiento de mujeres (por ejemplo, actividades de promoción junto con otras organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres para mitigar toda posible restricción de las leyes, políticas y procedimientos nacionales existentes destinados a proteger y prevenir la violencia contra las mujeres y las niñas en el contexto de la COVID-19).

  • Desarrollo de programas que amplíen el acceso a herramientas y espacios digitales para la prevención de la violencia y la respuesta conexa.

Podrían consistir, por ejemplo, en la determinación y la satisfacción de las necesidades de capacidad dentro de la organización y con respecto a los beneficiarios a fin de mejorar el acceso digital (es decir, la capacitación de los puntos focales comunitarios en el uso de la tecnología, las aplicaciones para propiciar una mayor eficacia en la organización comunitaria o las labores de apoyo) y permitir una participación más inclusiva, equitativa e igualitaria en el futuro digital.

Quienes se pueden presentar a los proyectos prevenir la violencia contra las mujeres en el contexto de la COVID-19.

  • Organizaciones dirigidas por mujeres y de defensa de los derechos de la mujer que tienen y pueden acreditar conocimientos especializados, experiencia y trayectoria de trabajo en materia de derechos humanos de la mujer y de prevención y/o eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas.
    Se dará prioridad a las solicitudes de las organizaciones de defensa de los derechos de la mujer, organizaciones dirigidas por mujeres y pequeñas organizaciones de mujeres, en reconocimiento de que son la fuerza motriz de la agenda para poner fin a la violencia contra las mujeres, y de que están al frente de la asistencia a las mujeres y niñas supervivientes en el ámbito de las comunidades.
    Exigen la presentación de documentos acreditativos (constitución, estatutos sociales, organigramas) que nos permitan determinar si la organización es una organización de defensa de los derechos de la mujer y/o una organización dirigida por mujeres.
  • Otras organizaciones de la sociedad civil registradas legalmente con conocimientos especializados, experiencia y trayectoria de trabajo en materia de prevención y/o eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas
  • Organizaciones internacionales de defensa de los derechos de la mujer y organizaciones internacionales no gubernamentales (OING) que se centran expresamente en la igualdad de género como único objeto. Las OING deben tener presencia nacional en el país y/o territorio de ejecución para cumplir los criterios de elegibilidad de esta categoría. La propuesta debe centrarse en un único país y demostrar la forma en la que la intervención propuesta contribuirá al cambio nacional o al desarrollo de las capacidades y al sentimiento de apropiación de las organizaciones nacionales y/o locales de mujeres en su ejecución. La organización solicitante debe colaborar con los socios pertinentes para complementar sus conocimientos especializados y su capacidad de divulgación, así como para reforzar las capacidades de las organizaciones de base.

Recursos para los proyectos prevenir la violencia contra las mujeres en el contexto de la COVID-19.

El Fondo Fiduciario de la ONU financiará a todas las organizaciones seleccionadas durante un período de tres años. A tal efecto, el Fondo pretende garantizar la previsibilidad de la financiación y la asistencia técnica destinada a las organizaciones que selecciona, así como la continuidad de los servicios para las mujeres y niñas a las que llegan.

Subvenciones de tres años de duración por una cuantía de US 50.000 a US 150.000 dólares de los Estados Unidos para pequeñas organizaciones de la sociedad civil (únicamente pueden optar a esta categoría las organizaciones con un presupuesto anual inferior a 200.000 dólares).

Subvenciones de tres años de duración por una cuantía de US 150.001 a US 1.000.000 de dólares de los Estados Unidos para todas las demás organizaciones de la sociedad civil.

Las organizaciones deben tener en cuenta su propia capacidad operativa y de absorción al presentar una solicitud de financiación. En general, una organización no puede solicitar una subvención cuya cuantía sea más del doble de su presupuesto organizativo anual. El Fondo Fiduciario de la ONU también evaluará la capacidad de absorción en función de los informes financieros y de auditoría, así como de la información relativa al presupuesto organizativo anual facilitada en la fase de la nota conceptual.


Organización que promueve:


Áreas Temáticas de Interés: Cooperación Internacional, Social, Justicia, seguridad y defensa


Región y País de Interés: Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Puerto Rico, República Dominicana, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay, Venezuela


Tipo de Cooperación: Cooperación Financiera NO Reembolsable


Tipo de Beneficiarios: Organizaciones dirigidas por mujeres y de defensa de los derechos de la mujer, Otras organizaciones de la sociedad civil registradas legalmente, Organizaciones internacionales de defensa de los derechos de la mujer y organizaciones internacionales no gubernamentales (OING)


Monto: Desde US 50.000 hasta US 1.000.000 Dólares americanos


Abierta permanentemente: No


Fin de plazo de solicitud: 04 de noviembre de 2020 a las 23.59, hora de Nueva York (EDT)


Idioma: Español


Cómo postularse y formularios: 


Enlace a la convocatoria oficial Para aplicar:

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